domingo, noviembre 12, 2006
La Matriz Neoliberal
La matriz neoliberal
Patricio Navia
Revista Capital, #192, noviembre 2, 2006
La Concertación dejará como su mejor legado la consolidación y el perfeccionamiento del modelo neoliberal. Ya es hora que el liderazgo concertacionista asuma, con sus luces y sombras, la responsabilidad de esta gigantesca responsabilidad.
Hace unas semanas, la Presidenta Bachelet planteó que su desafío era construir un estado de bienestar a partir del "origen de la derecha de la matriz neoliberal, asistencialista y subsidiaria que nos legó el gobierno militar." En esa confusa y desafortunada frase, Bachelet intentó distinguir entre el neoliberalismo puro y el énfasis concertacionista por introducir mayor solidaridad y justicia social. Pero al sindicar a la dictadura como responsable del modelo, Bachelet reconoció que la Concertación esencialmente construyó sus políticas económicas a partir del modelo de Pinochet. A confesión de partes, relevo de pruebas.
Bachelet también pareció olvidar que la dictadura se terminó hace 16 años y medio. Aunque las reformas de Pinochet y sus Chicago Boys sentaron las bases del modelo, el Chile que hoy tenemos fue construido por la Concertación. Los cuatro gobiernos consecutivos de la Concertación mantuvieron, refinaron y profundizaron el modelo. Es más, gracias a ambiciosos programas de subsidio a la demanda, hicieron al modelo asistencialista y subsidiario. Enhorabuena. Chile vive hoy el mejor momento de su historia. Los pobres son menos pobres que nunca antes, la clase media finalmente existe en forma independiente del empleo público y el horizonte de los países desarrollados lo tenemos ahí, a tiro de cañón.
Pero Bachelet, representando una sensación mayoritaria en la izquierda concertacionista, parece poco orgullosa de este legado. Pese a haber sido funcionaria, asesora, ministra, candidata y ahora máxima líder de una coalición que ha gobernado con férrea disciplina neoliberal, Bachelet todavía parece creer que la Concertación debiera comenzar a promover políticas económicas diferentes.
Reconocidamente, en 1990 muchos líderes de la Concertación creían que el país debía abandonar el modelo neoliberal. Las leyes de amarre de la Constitución de Pinochet y el temor a la polarización llevaron a Aylwin a frenar las demandas por una corrección inmediata al modelo. Después, ante los buenos resultados económicos y los espectaculares avances en la reducción de la pobreza, los defensores del modelo en el gobierno lograron imponer su moderada postura. El neoliberalismo parecía ser cada vez menos malo (aunque nunca se lo mencionaba directamente por ese nombre.) La Concertación se fue convenciendo de las virtudes del modelo mes a mes, dato a dato. Los impulsos por corregir el modelo fueron olvidados y los planes alternativos quedaron archivados.
Pero si bien las políticas concertacionistas se desarrollaron dentro de la matriz neoliberalcon énfasis en la reducción de la pobreza, el "rostro humano" y la "economía social de mercado"el discurso de la coalición no se actualizó. Las diatribas anti-neoliberalismo se mantuvieron y las críticas al modelo de Pinochet siguieron siendo populares. Aunque el neoliberalismo era ahora más bien concertacionista, el discurso de muchos "autoflagelantes" seguía buscando cambiar rumbo. Felizmente para el país, esas voces se limitaban a poco prominentes espacios de opinión y vociferantes pero poco influyentes escaños en el parlamento. La Moneda y los ministerios estaban en férreo control de los concertacionistas neoliberales. Incluso Aylwin (con sus ocasionales
críticas al mercado cruel) se aseguró de mantener a Foxley, Boeninger y los neoliberales en el control de las políticas económicas. Por cierto, Frei Ruiz-Tagle y Lagos eran abiertamente cristiano y social demócratas neoliberales.
La llegada de Bachelet a La Moneda ha cambiado un poco las cosas. Militante del sector menos comprometido con el modelo neoliberal, la impericia política de Bachelet (a diferencia del experimentado Aylwin) la ha llevado a criticar demasiadas veces el modelo que su gobierno impulsa, profundiza y consolida. Si bien esas críticas no tienen correlato en las disciplinadas políticas del gobierno, si envían confusos mensajes sobre el compromiso ideológico de la Concertación. Dichos mensajes siembran dudas sobre la claridad de La Moneda respecto a la hoja de ruta. Aunque resulta excesivo suponer un cambio en el rumbo en las políticas, ya va siendo hora que la Concertación aceptey celebre, por ciertosu loable decisión de haber profundizado, ampliado y tornado más incluyente (dándole rostro humano) el modelo neoliberal que implantó en Chile la dictadura de Pinochet.
Patricio Navia
Revista Capital, #192, noviembre 2, 2006
La Concertación dejará como su mejor legado la consolidación y el perfeccionamiento del modelo neoliberal. Ya es hora que el liderazgo concertacionista asuma, con sus luces y sombras, la responsabilidad de esta gigantesca responsabilidad.
Hace unas semanas, la Presidenta Bachelet planteó que su desafío era construir un estado de bienestar a partir del "origen de la derecha de la matriz neoliberal, asistencialista y subsidiaria que nos legó el gobierno militar." En esa confusa y desafortunada frase, Bachelet intentó distinguir entre el neoliberalismo puro y el énfasis concertacionista por introducir mayor solidaridad y justicia social. Pero al sindicar a la dictadura como responsable del modelo, Bachelet reconoció que la Concertación esencialmente construyó sus políticas económicas a partir del modelo de Pinochet. A confesión de partes, relevo de pruebas.
Bachelet también pareció olvidar que la dictadura se terminó hace 16 años y medio. Aunque las reformas de Pinochet y sus Chicago Boys sentaron las bases del modelo, el Chile que hoy tenemos fue construido por la Concertación. Los cuatro gobiernos consecutivos de la Concertación mantuvieron, refinaron y profundizaron el modelo. Es más, gracias a ambiciosos programas de subsidio a la demanda, hicieron al modelo asistencialista y subsidiario. Enhorabuena. Chile vive hoy el mejor momento de su historia. Los pobres son menos pobres que nunca antes, la clase media finalmente existe en forma independiente del empleo público y el horizonte de los países desarrollados lo tenemos ahí, a tiro de cañón.
Pero Bachelet, representando una sensación mayoritaria en la izquierda concertacionista, parece poco orgullosa de este legado. Pese a haber sido funcionaria, asesora, ministra, candidata y ahora máxima líder de una coalición que ha gobernado con férrea disciplina neoliberal, Bachelet todavía parece creer que la Concertación debiera comenzar a promover políticas económicas diferentes.
Reconocidamente, en 1990 muchos líderes de la Concertación creían que el país debía abandonar el modelo neoliberal. Las leyes de amarre de la Constitución de Pinochet y el temor a la polarización llevaron a Aylwin a frenar las demandas por una corrección inmediata al modelo. Después, ante los buenos resultados económicos y los espectaculares avances en la reducción de la pobreza, los defensores del modelo en el gobierno lograron imponer su moderada postura. El neoliberalismo parecía ser cada vez menos malo (aunque nunca se lo mencionaba directamente por ese nombre.) La Concertación se fue convenciendo de las virtudes del modelo mes a mes, dato a dato. Los impulsos por corregir el modelo fueron olvidados y los planes alternativos quedaron archivados.
Pero si bien las políticas concertacionistas se desarrollaron dentro de la matriz neoliberalcon énfasis en la reducción de la pobreza, el "rostro humano" y la "economía social de mercado"el discurso de la coalición no se actualizó. Las diatribas anti-neoliberalismo se mantuvieron y las críticas al modelo de Pinochet siguieron siendo populares. Aunque el neoliberalismo era ahora más bien concertacionista, el discurso de muchos "autoflagelantes" seguía buscando cambiar rumbo. Felizmente para el país, esas voces se limitaban a poco prominentes espacios de opinión y vociferantes pero poco influyentes escaños en el parlamento. La Moneda y los ministerios estaban en férreo control de los concertacionistas neoliberales. Incluso Aylwin (con sus ocasionales
críticas al mercado cruel) se aseguró de mantener a Foxley, Boeninger y los neoliberales en el control de las políticas económicas. Por cierto, Frei Ruiz-Tagle y Lagos eran abiertamente cristiano y social demócratas neoliberales.
La llegada de Bachelet a La Moneda ha cambiado un poco las cosas. Militante del sector menos comprometido con el modelo neoliberal, la impericia política de Bachelet (a diferencia del experimentado Aylwin) la ha llevado a criticar demasiadas veces el modelo que su gobierno impulsa, profundiza y consolida. Si bien esas críticas no tienen correlato en las disciplinadas políticas del gobierno, si envían confusos mensajes sobre el compromiso ideológico de la Concertación. Dichos mensajes siembran dudas sobre la claridad de La Moneda respecto a la hoja de ruta. Aunque resulta excesivo suponer un cambio en el rumbo en las políticas, ya va siendo hora que la Concertación aceptey celebre, por ciertosu loable decisión de haber profundizado, ampliado y tornado más incluyente (dándole rostro humano) el modelo neoliberal que implantó en Chile la dictadura de Pinochet.
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"Aunque resulta excesivo suponer un cambio en el rumbo en las políticas, ya va siendo hora que la Concertación acepte y celebre, por cierto su loable decisión de haber profundizado, ampliado y tornado más incluyente (dándole rostro humano) el modelo neoliberal que implantó en Chile la dictadura de Pinochet".
Perdón?
No es mérito de la Michelle, ni de su visión progresista, es parte de la innovación del sistema neoliberal.
Compañeros después de haber asistido al Seminario de la CEPAL: "La economía Social de Mercado", no me parece para nada extraño el uso de ese término ", está de moda, es lo actual y nada más que eso.
"Es tanta la inequidad social que se ha generado, que los propios organismos internacionales que imponían los programas de ajuste ahora hablan de "solidaridad", de "políticas sociales" y de "ajuste con rostro humano"".
Perdón?
No es mérito de la Michelle, ni de su visión progresista, es parte de la innovación del sistema neoliberal.
Compañeros después de haber asistido al Seminario de la CEPAL: "La economía Social de Mercado", no me parece para nada extraño el uso de ese término ", está de moda, es lo actual y nada más que eso.
"Es tanta la inequidad social que se ha generado, que los propios organismos internacionales que imponían los programas de ajuste ahora hablan de "solidaridad", de "políticas sociales" y de "ajuste con rostro humano"".
No hay que engañarse, a propósito del tema en cuestión, la derrota a otras opciones fue clara y contundente... la masacre política, social y cultural en las cuales nos insertamos da cuenta de ello... pero me pregunto... ¿que opciones nos quedan ?.
¿ Cuántos de nosotros no hemos sido atraídos por esto?
Estoy de acuerdo en que a lo mejor es un nuevo tipo de vocablo o un engaño más de este perverso sistema de vida... pero ... se agradece un nuevo aire .... da esperanzas ... pocas ...pero las hay...
¿ Cuántos de nosotros no hemos sido atraídos por esto?
Estoy de acuerdo en que a lo mejor es un nuevo tipo de vocablo o un engaño más de este perverso sistema de vida... pero ... se agradece un nuevo aire .... da esperanzas ... pocas ...pero las hay...
Si bien es cierto, como incluso lo ha dicho Zurita, que vivir en el Chile de la concertación en comparación con la Dictadura es el paraíso, no lo es menos que el modelo neoliberal está ideado y conducido por EE.UU. y se ha impuesto por la fuerza y dependencia económica, como también por la fuerza de las armas... en un análisis por rápido que sea no se puede sino que constatar que esto ha hecho más ricos a los ricos y más pobres a los pobres... las desigualdades se han tratado de justificar desde la perspectiva del mismo sistema, imponiendo una mordaza ideológica que en el mismo plano pareciera no tener respuesta, sin embargo esto es así, no porque no se puedan generar alternativas que enfaticen y profundicen en la igualdad, sino que desde el mismo compromiso con el modelo desde el gobierno político se justifican los efectos de este modelo, por ejemplo se habla de libre competencia y de la regulación ded los mercados, pero en esto no se deja intervenir al estado en su rol social, sino que este debe subordinarse a los intereses privados (el empresariado)...en el fondo se espera que exista el chorreo, ingenuidad en la que la concertación ha caído, por falta de verdaderos cuadros políticos, por comodidad, o por coveniencia... no es menor pensar en otro factor: el alejamiento de la gente, en esto también la forma despectiva de verla (una nueva especie de despotismo ilustrado).
Sin querer presentar la verdad acerca de esto creo que hay indicadores potentes en este sentido, y el principal a mi juicio es el desmembramiento de las organizaciones sociales y de trabajadores, básicamente por temor a no poder responder a la demanda social, como también con los compromisos con la derecha económica de la cual se ha hecho depender el empleo (básicamente), lo peligroso que veo es que esto además se ha complementado con una forma de ver el mundo, la vida y el trabajo, concepción ideológica que se imprime además en la reforma educacional, que básicamente ha implicado un adelgazamiento ideológico que se reemplaza por nuevo concepto: las competencias, las que en sí no son nada más que un enmascaramiento para producir gente para sustentar el modelo.
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Sin querer presentar la verdad acerca de esto creo que hay indicadores potentes en este sentido, y el principal a mi juicio es el desmembramiento de las organizaciones sociales y de trabajadores, básicamente por temor a no poder responder a la demanda social, como también con los compromisos con la derecha económica de la cual se ha hecho depender el empleo (básicamente), lo peligroso que veo es que esto además se ha complementado con una forma de ver el mundo, la vida y el trabajo, concepción ideológica que se imprime además en la reforma educacional, que básicamente ha implicado un adelgazamiento ideológico que se reemplaza por nuevo concepto: las competencias, las que en sí no son nada más que un enmascaramiento para producir gente para sustentar el modelo.
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